50 anys, i les dones?

jornadas feministas UPV mesa redonda

Los días 6 y 7 se han celebrado en la UPV las Jornadas feministas organizadas por MouT e Hipnopèdia urbana, en las que se habló del papel de las mujeres en la ciencia, el urbanismo y la movilidad, entre otros temas.

Y allí estaba yo, como un pato en el Manzanares, dispuesto a dejarme enseñar. Y vaya si aprendí.

El primer día fue más general y se habló al final sobre todo de urbanismo. Empezó Cristina Furió hablando de Feminismo, así, con mayúsculas. Poniéndolo en contexto, enseñando una parte de la historia que hasta ahora nunca había visto, confieso mi más completa ignorancia.

Después Eulalia Gómez nos abrumó con sus cifras y letras acerca de la mujer en la academia y con ejemplos claros, con datos, de la marginación real y el sexismo que existe en una institución como la mía, de lo que me avergüenzo enormemente. Algo como la ciencia, neutro y objetivo, acaba teniendo unos sesgos brutales que no se ven. Y algo curioso para mi: en el campo de la Informática, ell cambio de nombre de Licenciatura a Ingeniería hizo que, de repente, el número de mujeres matriculadas cayera del 40% al 13% en apenas dos años. ¿correlación o causalidad?

Luego llegó la charla que más me impactó: la de Inés Novella, hablando de mujeres en las carreras STEM. Y aunque se centró más en la Arquitectura, todo lo que dijo a mi me sirvió. Básicamente, sin igualdad no puede haber excelencia. Y el problema de nuestras carreras es que la I+D no incorpora el género. Aunque en el FP7 se ha intentado corregir y ahora es algo obligatorio para los proyectos del H2020. Y por su culpa ahora me he dado cuenta de todo lo que he estado haciendo mal en mi investigación, y que os contaré en alguna entrada en breve.

La sesión la cerró natalia García hablando de Sostre, de los paseos de Jane y del proyecto Genera Barri, cuestionando si todos tenemos acceso a los mismos recursos de la ciudad y las mismas necesidades, explicando como integrar la perspectiva de género en el uso de la ciudad. La jornada acabó con una mesa redonda con todas la ponentes. Debíamos estar a gusto, porque se suponía que iba a acabar a las 8 y estuvimos casi hasta las 9 y media :-)

La segunda jornada fue vertiginosa. Apenas me dio tiempo a tomar notas. Pero de todas formas he estado tan absorto con las charlas que las notas apenas me sirven para recordar lo fundamental dentro de un tiempo. Pero tampoco hace falta, porque lo que escuché me ha calado dentro. Luego quizá no recuerde nombres y datos, pero eso es secundario y se puede volver a encontrar en cualquier momento.

El día empezó con Eva Álvarez contando cómo sería una ciudad no sexista según la visión de Dolores Hayden, expuesta en su artículo  What Would a Non-Sexist City Look Like? Speculations on Housing, Urban Design, and Human Work. Un documento denso, técnico, pero que cuando tenga tiempo quiero leer despacio.

Luego Nel·la Saborit nos puso a los hombres en nuestro sitio. Porque tengo que reconocer que las jornadas, en general, fueron un tanto asépticas, muy cerebrales, politécnicas. Seguro que alguna de las que estuvisteis allí echasteis de menos un enfoque más reivindicativo. La charla de Nel·la fue la otra que me hizo ver lo que estoy haciendo mal. Hablaba de la cautividad de la mujer y el transporte público.  Los movimientos de las mujeres cuando se desplazan por la ciudad siguen unos patrones muy claros, lo que se llaman desplazamientos poligonales. Uno de los proyectos en los que trabajo consiste en analizar los movimientos de las personas en la ciudad a través de Twitter. Y justamente habíamos eliminado desplazamientos con esas formas porque nos complicaban el modelo. Bueno, realmente no los eliminamos, sino que los partimos en tramos rectilíneos (o con curvas abiertas). Esto lo tendremos que revisar.

La tercera fue Mariola Fortuño hablando de movilidad inclusiva y urbanismo feminista, argumentando que la igualdad se consigue con la autonomía en los desplazamientos diarios. Habló de muchas cosas, pero a mi me quedó pendiente ver La bicicleta verde, una película Saudí que trata de una niña que quiere tener una bicicleta y a la que no se le permite.

A continuación Belén Calahorro analizó el uso de la bicicleta por parte de las mujeres. Ya estaba claro que las mujeres os movéis de una forma distinta en la ciudad: más lentas, en distancias más cortas y con un mayor número de desplazamientos. Excepto en los países obvios, el uso de la bicicleta por parte de la mujer es minoritario. Uno de los motivos principales es el sentimiento de inseguridad y las iniciativas actuales en cuanto a mejora de las infraestructuras, no parecen suficientes.

Las charlas acabaron con la de Maria Oliver repasando el papel de las mujeres en los movimientos vecinales y tratando de convencer a las mujeres de la necesidad de formar parte activa de la política.

No me pude quedar a la mesa redonda del último día, pero seguro que fue como la del primero.

Para acabar, solo puedo daros las gracias, a Cristina por abrirme los ojos, a Inés por enseñarme nuevas posibilidades en mi carrera y a todas las demás por hacerme sentir tan pequeño.

 

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