¿Por qué he hecho una segunda tesis?

Yo también me lo pregunto a veces. Creo que es mi afán por hacer cosas complicadas a las que se le saca poco rédito. ¿Te has preguntado porqué no hay muchas personas con dos doctorados? Pues porque no es necesario.

Un doctorado te forma como investigador. Y una vez que has completado una tesis demuestras que sabes cómo llevar adelante una investigación. Eres doctor y puedes dirigir el trabajo de otros. Además, un doctorado no cualifica profesionalmente. Yo podría hacerme doctor en medicina, pero eso no me habilita para trabar como médico. Y como mérito de cara a la promoción en el ámbito académico, pues tendría que mirarlo, pero me temo que no se valore mucho. Ha sido algo personal.

Y a culpa la tiene Sir Roger Penrose y su libro La nueva mente del emperador. Hace ya casi diez años que empecé a leerlo y me di cuenta de que era incapaz de seguirlo cuando empezó con los temas más avanzados, especialmente al llegar a los espacios de Hilbert. Así que decidí que tenía que ponerle remedio. Empece a buscar cursos o másteres que tuvieran relación con esos temas: sistemas complejos, caos, no linealidad... y acabé dando con el Grupo de Sistemas Complejos de la UPM. Y allí me fui de cabeza: a hacer un master en física de sistemas complejos y ya puestos acabé con el doctorado.

La física y la IA están condenadas a entenderse

La física y la inteligencia artificial tienen muchos puntos en común. En abril de este año se fotografió por primera vez un agujero negro con el radiotelescopio Event Horizon. Se analizaron casi 5 petabytes de datos y para unificarlos se empleó un algoritmo de reconocimiento de patrones (pattern matching) llamado CHIRP (Continuous High-resolution Image reconstruction). Puedes ver la charla de Kate Bouman explicando el proceso . Pero aunque el aprendizaje automático está de moda, no es el único punto de coincidencia.

Mi área de investigación ha sido la inteligencia artificial y los sistemas multiagente. Y dentro de ellos, un tipo muy particular de sistemas que se conoce como sistemas complejos adaptativos, que aparecen por primera vez en el articulo Technological evolution and adaptive organizations: Ideas from biology may find applications in economics, de Kauffman y MacReady (1995). La idea detrás de esos sistemas es que están formados por multitud de componentes simples, pero que hacen que emerjan comportamientos de grupo complejos y se adapten a los cambios en el entorno.

Acuerdos por consenso en la naturaleza

Hay muchos casos en la naturaleza, como enjambres de hormigas, abejas, avispas, bandadas de aves o bancos de peces, como se puede ver en estos vídeos. Los pájaros vuelan con unas reglas muy sencillas a partir de las posiciones de los que tienen alrededor.

O los peces son capaces de evitar a los depredadores abriendo huecos, sin que nadie avise. Es un comportamiento global que emerge en el grupo a partir del comportamiento de cada individuo.

Y también parece en grupos de personas, como este ejemplo en una manifestación en Hong Kong hace unas semanas, donde la multitud abre paso a una ambulancia sin nadie que la organice.

O por ejemplo, ¿cómo se forma un aplauso? No hay nadie que dirija, pero las palmas se sincronizan y suenan como una. Ese mismo efecto de sincronización se observa también en las luciérnagas.

Pues bien, todos estos procesos son procesos de consenso, en los que se trata de llegar a un acuerdo sobre algo de forma distribuida, teniendo en cuenta la información de que dispone cada individuo y la de los vecinos inmediatos. No se tienen más datos sobre el tamaño del grupo, cómo está organizado, ni hay nadie que ejerza ningún control.

¿Cuál es el propósito?

La idea es poder aplicar esta forma de resolver los problemas a redes de entidades artificiales, como redes de sensores, equipos de agentes inteligentes, grupos de robots o conjuntos de drones, por poner algunos ejemplos. O también a la toma de decisiones complejas, donde hay muchos factores a tener en cuenta y muchos actores que participan en el proceso.

Así que voy a comenzar una serie de entradas para tratar de explicar qué es esto del consenso, cuáles han sido mis aportaciones y para qué puede utilizarse. Espero no aburrirte demasiado

2 respuesta a “¿Por qué he hecho una segunda tesis?”

  1. La "nueva mente del emperador" marcó mi pensamiento y mi manera de mirar al mundo para siempre. Lo leería allá por 1991. Lo releí hace poco. Empecé a jugar con programas de autómatas que, con reglas simples y solo teniendo en cuenta los comportamientos de sus autómatas más cercanos, generaban su propia respuesta y de ello resultaban patrones muy complejos. Solo que la capacidad de computación de la que disponía (empecé a vislumbrar la necesidad de programación paralela) y mi habilidad como programador no me permitieron llegar más allá. No tuve tu coraje para profundizar en los ámbitos que describes, que son los mismos que siempre me han interesado como biólogo. Al final, debo contentarme con trabajar de diplomático en Bruselas. Pero, ¿quién sabe? Todo tiene remedio. Gracias por compartir tus reflexiones, me parecen muy estimulantes e informativas.

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