¿Humo o escarcha?

Teniente Eireen. Martes, 17 de mayo según el calendario de la Tierra.

Lleva una semana ocurriendo lo mismo: por las mañanas aparece una nube cerca de la zona del volcán y se va desplazando hasta que en unas horas se disipa. Nadie sabe realmente lo que es: humo de la activación del volcán o evaporación del hielo por el calentamiento al salir el sol son las teorías principales.

El dron está volando hacia allí para tratar de obtener una imagen más clara. Está muy cerca de la zona en la que se iba a establecer la base paneuropea, peligrosamente cerca si es humo. Las imágenes que recibimos aún no lo muestra con claridad y aún está demasiado lejos para hacer un análisis de su composición. Aquí tenemos los dedos cruzados para que sea escarcha. Si no, habrá que replantear la misión. Habrá que volver a buscar un sitio para el asentamiento y el cohete está ya de camino.

Según la telemetría estamos a menos de un km del origen de la nube, que está a más de 500 km d aquí. Viaja rápido para no tener atmósfera.

(Transcripción de la grabación de la sala)

Teniente Eireen: Mira, hay una grieta en el suelo: dirige el dron hacia allí. Sí, está oscuro ¿puedes entrar? Ok, pues enciende las luces y adelante.
(murmullos ininteligibles)
Teniente Eireen: OMG, ¿qué es eso? ¡Hemos perdido el dron! ¿Lo estabas grabando? Recupera las imágenes y amplíalo. Eso era algo artificial, pero no es nuestro… ni de nadie humano con esas escalas. Y sea lo que sea está en marcha. Avisa a la base de inmediato, que no aterrice nadie ellí. “Amartice…”, mira Ernest, vete un poquito a la mierda, no estamos para coñas. Decreta alerta máxima

Y así es como los descubrimos. Esa tecnología lleva siglos funcionando sola, parece alguna especie de sistema de terraformación… solo que lo que a lo que está dando forma no es a algo como la Tierra. No sé quienes son, si aún existen, si siguen interesados en el cuarto planeta y qué tipo de relación tendrán nuestros descendientes con ellos. Y me alegro profundamente de que el tercer planeta no les resultara útil. Ojalá hubiera sido humo.

Chica de alambre

Necesitaba piezas de recambio y algunas herramientas, así que bajó a la ferretería. Como siempre, o como casi siempre, cuando tintineó la puerta y entró todos los rostros, masculinos, se giraron al verla entrar.

Es cierto que llamaba la atención. Quizá por su delgadez, para algunos extrema, quizá porque la poca ropa que llevaba apenas conseguía cubrir sus escasas pero bien diseñadas curvas. Pero, qué demonios, era verano, hacía calor, y ellos iban también en bañador y chanclas ¿no? Además, nunca le había importado que la mirasen. A todas partes a la que iba despertaba un sentimiento entre curiosidad, sorpresa, envidia y deseo. A veces todo a la vez. Y su aparición hacía que todas la miradas s dirigieran a ella, aunque fuera de reojo, aunque fuera solo un momento fugaz.

Cuando volvió a casa, sacó la caja de herramientas, las dispuso ordenadamente sobre el banco de trabajo (siempre ha tenido una obsesión por el orden), se desenroscó la pierna derecha y se dispuso a reparar la bomba neumática que le provocaba una ligera cojera cuando subía las escaleras.

Prohibida la música

Al final lo descubrieron. Aunque, la verdad, nunca pensé que funcionase. Siempre habían dicho que las matemáticas serían la base de la comunicación con civilizaciones extraterrestres y que a través de ella lograríamos entendernos. Claro, que para eso las dos partes tienen que querer comunicarse, y no fue el caso.

Cuando aparecieron todos los gobiernos intentaron hablar con ellos sin éxito. Una semana duró el ataque. Un mes el control de los pocos núcleos de rebeldía que quedaron. Ellos nos entendían, sabían lo que decíamos y siempre iban un paso por delante. Así que cambiamos nuestra estrategia. Igual que en la República Checa usaron el teatro de marionetas para mantener su idioma, o los esclavos negros usaban sus canciones para dar indicaciones a los fugitivos sobre las rutas seguras, ideamos un sistema para comunicarnos sin palabras, usando la música. Ocho notas en tres octavas: las letras de nuestro abecedario, fue sencillo.

Pero al final se han dado cuenta y han prohibido la música. Sorprendentemente, han tardado mucho, demasiado para sus costumbres. Pero no importa, encontraremos el modo. Por otra parte, casi se lo agradezco, porque las canciones de fuga tenían una armonía espantosa. Quizá la hayan prohibido por eso.